martes, 1 de mayo de 2012

Día de mierda

Sí, hoy es un día de mierda.

Juro que cuando me levanté por la mañana, era la mujer más guapa del mundo. Qué cojones, del universo. Con mi pelo desastroso y mis vaqueros, estaba estupenda.
Me iba a comer el mundo, pero sin comérmelo claro. Era   f e l i z .


Después de comer, mi padre soltó una frase y ¡kabum! A LA MIERDA TODO.
Lloré de pura rabia, aguanté las ganas de gritar mordiendo mi albornoz, aguanté las ganas de empezar a ostias con todo apretando mis puños y sintiendo como temblaba...rabia, ira...fui al baño a vomitar, cambié de opinión, seguí ordenando mi habitación, me relajé, mis padres volvieron a tocarme los cojones, vuelta a empezar. Esta vez sí vomité. Después charla con mi padre. Después mirarme al espejo, y darme TANTO asco que...volver a llorar del asco que me daba. Sentir asco de mi cara, asco de mi cuerpo. Maquillarme para taparlo, mirarme en el espejo, sentirme como un travesti maquillado, mandar todo a tomar por culo, dejar de mirarme en el espejo, coger las cosas e irme.


Así que básicamente cambié de de ser hermosamente atractiva a no pasar de troll. Está claro que cuando me pongo mal, mi percepción de las cosas no funciona bien.


Estos días estoy vomitando más de lo que debería, es decir, casi a diario. Pero no siempre por la comida. El sábado atracón de los que hacen historia, solución: vomitar (y después otro atracón más). El domingo en casa de una amiga le dio un ataque de ansiedad, me puse muy nerviosa, casi me da otro a mí; como solución: vomitar. Hoy cuando no podía más y solo tenía ganas de hacerme daño, solución: vomitar.
Me doy cuenta de que cuando me pongo mal, vomitar es algo que me alivia, hace que saque todo lo malo de dentro, y no hablo solo de la comida. Me desestresa. Otras veces es una forma de hacerme daño sin que me queden cicatrices.


No estoy siguiendo los consejos de mi terapeuta. Íbamos a empezar por el autocuidado...y es lo que peor hago. En fin.


Lo siento por daros la chapa aquí, es que llevo toda la tarde amargada ya, necesitaba desahogarme y sé que siempre alguna de vosotras está por ahí. Lo siento por no hacer una entrada alegre, por no desbordar optimismo. Pero es que hoy simplemente no puedo.


Cambiando un poco de tema...el sábado noche un chico que conocí hace unas semanas (y con el que hablo todos los días) me animó a que saliese con él y sus amigos. Rome, vamos a llamarlo. Y para terminar una noche increíble, un beso increíble era lo mínimo. Estoy increíblemente pillada ahora mismo...y si vieseis nuestras conversaciones...es simplemente perfecto. Y nos parecemos en muchas cosas, sobre todo en las más turbias.
Pero hoy ni siquiera me apetece hablar de él, solo con él y no está conectado...Os iré contando más cosas cuando esté más animada.

Un besito y gracias por estar ahí pequeñas. A finales de semana me pesaré y espero estar por debajo de los 65, si no me dará un infarto emocional, que me lo acabo de inventar, pero seguro que me da porque a mí me pasa de todo xDD
Me queda mejor una sonrisa en la cara :) un besito y sed felices!

LadyXIII



2 comentarios:

Iris dijo...

¡Hola, nena! Pues, sí, uno paga sus decepciones y molestias con el cuerpo, costumbre, qué más. Y supongo que vomitar te tranquiliza porque te dopa, al menos a mi me pasa, me deja muy cansada y con ganas de dormir y ya.
Por otra parte, está muy graciosa la conversa, ojalá te vaya muy bien y el chicuelo salga de los buenos jejejeje

Un beso, hermosa

Anita VdW dijo...

Hola guapa :) me ha gustado la conversación, señor, sí señor! jejeje. Relájate un poco... lo del autocuidado es lo primordial... Así que quiérete un poco más, paciencia y tranquilidad, y si tienes que contar hasta 100 en vez de hasta 10... hazlo. Además estar tan estresada mentalmente no es bueno... lo del infarto emocional es cierto, eh? Vaya que te busques uno de verdad sin venir a cuento... y eso no puede ser!!

No vomites más de la cuenta... no lo tomes como vía de escape. Y siempre que puedas entra aquí y desahógate... que como bien dices, siempre hay alguna por aquí suelta para leerte e intentar ayudarte...

No te obligues a ser optimista ni a intentar estar alegre por los demás... Haz lo que te salga y cuando te salga... cuando no tengas presión por ningún lado, la felicidad y el optimismo saldrán solos (aunque yo creo que con el capitán si que hay felicidad... no? xDDD).

Besitos :)